Big Bass · análisis con datos propios
Cookies
Ni propias ni de terceros, y por eso no hay aviso que aceptar
Un sitio que no mide a nadie no necesita ponerle nada en el navegador. Aquí no hay cuentas, ni carrito, ni publicidad, ni medición de audiencia, así que no hay ninguna cookie que guardar y tampoco ese cartel que hay que quitarse de encima antes de leer.
¿Este sitio pone cookies?
No. Ni propias ni de terceros. Al pedir cualquier página de aquí, el servidor devuelve la página y nada más: no hay medición de audiencia, ni etiquetas de publicidad, ni botones de redes sociales, ni nada que se quede guardado en tu navegador entre una visita y la siguiente.
Por eso tampoco hay un aviso pidiéndote permiso. El aviso existe cuando hay algo que consentir; aquí no lo hay, y poner el cartel de todas formas sería pedirte permiso para nada.
La excepción no está en leer el sitio, sino en el momento en que abres una partida.
¿Y cuando abres una demo?
Ahí sí puede haberlas, y no son nuestras. La partida la sirve Pragmatic Play desde su propio servidor dentro de un marco incrustado en la página, y lo que ese marco guarde en tu navegador lo decide el fabricante y se rige por su política, no por la nuestra.
Ocurre solo si pulsas. Mientras no lo hagas, ahí no hay más que una imagen servida desde este mismo sitio, y no se pide nada a ningún tercero. Lo que viaja en esa petición cuando la haces está contado en la página de privacidad.
Queda un tercer caso, y es el único en el que este sitio sí escribe una cookie.
Las que pone el gestor del sitio
El gestor con el que está hecho el sitio pone una cookie de sesión a quien entra a administrarlo — para saber que sigue siendo la misma persona mientras trabaja. Eso le pasa a quien tiene una contraseña de aquí, y a nadie más.
Leyendo el sitio no se puede llegar a esa situación: no hay pantalla de acceso enlazada desde ninguna página, y sin identificarse esa cookie no se emite.
Nada de esto hay que creérselo: se comprueba en un minuto y desde tu propio navegador.
Cómo comprobarlo y cómo borrarlas
Cualquier navegador enseña las cookies de la página que estás viendo. En Chrome, Edge o Firefox se abren las herramientas para desarrolladores con F12, y en la pestaña de almacenamiento aparece la lista de la página abierta; en Safari, el panel equivalente está en el menú Desarrollo. Con este sitio esa lista sale vacía.
Y si quieres borrarlas o impedirlas del todo, no hace falta pedírnoslo a nosotros: los ajustes de privacidad de tu navegador permiten borrar lo guardado de un sitio concreto y bloquear las cookies de terceros para todos, incluido el marco del juego.
Lo demás sobre datos —qué apunta el servidor y qué viaja cuando abres una partida— está en qué datos recoge este sitio.