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BIG BASSGuía de la serie Obtener bono

Big Bass · análisis con datos propios

Juego responsable

El límite es la única decisión que se toma en frío

Aquí se analizan tragaperras y se enseñan sus números, y esos números tienen una cara que conviene decir en voz alta: a la larga la máquina devuelve menos de lo que recoge, siempre. Jugar puede ser un rato entretenido y también puede dejar de serlo sin que uno se dé cuenta. Esta página es para lo segundo.

Lo que dicen nuestros propios números

Ninguno de los 33 slots de la serie está hecho para devolver el cien por cien. El retorno anunciado va de 96,06 a 96,72 por ciento, y lo que falta hasta cien es la parte que se queda la casa. Cuanto más se juega, más se parece el resultado a ese porcentaje: por eso una tarde buena no cambia hacia dónde va la cuenta, solo la retrasa.

Eso no convierte una partida en un error. Convierte en un error tratarla como una manera de ganar dinero: el precio de la entrada está puesto de antemano y no se negocia con nadie.

De ahí sale la única regla que aguanta de verdad, y hay que tomarla antes de empezar.

¿Cómo se pone un límite que aguante?

Decidiendo dos números en frío y dejándolos escritos: cuánto estás dispuesto a perder y cuánto rato vas a jugar. Los dos se deciden antes de abrir el juego, porque dentro ya no se deciden igual.

  • Dinero — una cantidad que, si desaparece entera, no cambia nada de tu mes. Si cambia algo, no es esa cantidad.
  • Tiempo — un rato con hora de final. Los casinos con licencia en España dejan fijar límites de depósito y de sesión en la propia cuenta, y un límite puesto en la cuenta aguanta más que la fuerza de voluntad a las dos de la mañana.
  • No recuperar — subir la apuesta después de perder es la manera más rápida de convertir una tarde en un problema.
  • Con dinero prestado, no — ni tarjeta de crédito, ni adelantos, ni pedírselo a nadie.

Los límites funcionan mientras se ven; el problema empieza el día en que dejan de verse.

¿Qué señales avisan de que se ha ido de las manos?

Que el juego deje de ser algo que eliges y pase a ser algo que necesitas. Eso se nota en cosas concretas:

  • juegas más rato o más dinero del que habías decidido, y te vuelve a pasar;
  • vuelves a jugar para recuperar lo perdido;
  • escondes cuánto juegas o quitas importancia cuando te preguntan;
  • pides prestado o vendes algo para seguir;
  • duermes peor, discutes por esto o dejas cosas sin hacer;
  • lo intentas dejar y no puedes.

Con una sola de esas señales ya merece la pena hablarlo con alguien. No hace falta haber tocado fondo para pedir ayuda; cuanto antes se pide, más fácil es.

Y hay dónde pedirla, gratis y sin dar tu nombre.

Dónde pedir ayuda en España

Hay un teléfono de ayuda y llamar no cuesta nada. 900 200 225 — gratuito, anónimo y confidencial. Lo atiende FEJAR, la Federación Española de Jugadores de Azar Rehabilitados.
  • FEJAR — agrupa a las asociaciones de rehabilitación de toda España y orienta también a la familia, no solo a quien juega. Está en fejar.org.
  • Autoprohibirte — es un derecho, y se ejerce en el Registro General de Interdicciones de Acceso al Juego: el registro público que impide entrar en los casinos en línea con licencia española y en los locales con control de admisión. Se pide en la sede electrónica de la Dirección General de Ordenación del Juego, tiene efecto inmediato y no caduca: la baja solo se puede solicitar a partir de los seis meses. La explicación oficial del registro está en la web de la DGOJ.
  • Tu comunidad autónoma — lleva además su propio registro de prohibidos para los locales de su territorio, aparte del estatal.
  • Tu médico de cabecera — es una puerta de entrada real: el trastorno por juego está reconocido y se trata en la sanidad pública.

Y una cosa que aquí sí depende de nosotros: en este sitio no se juega con dinero. Las partidas que se abren desde una página nuestra son la versión gratuita del fabricante, sin registro y sin depósito.

Si has llegado hasta aquí por los números y no por esto, están explicados en cómo medimos los juegos.